¿Qué son y cómo implementar buenas practicas ambientales?

Las buenas prácticas ambientales son medidas sencillas y útiles que podemos adoptar tanto las empresas como los ciudadanos, implican fundamentalmente cambios en nuestro comportamiento y hábitos para ahorrar recursos y disminuir los impactos ambientales derivados de nuestras actividades diarias.

Todos y cada uno de nuestros actos afectan al medio ambiente, para contrarrestar esta situación podemos colaborar en la mejora del entorno en el que vivimos y trabajamos.

En el Circuito Exterior Mexiquense sensibilizamos a nuestros colaboradores internos y externos, así como a la población de la comunidad respecto a las buenas prácticas ambientales que podemos realizar.

Te compartimos algunos consejos:

*Emplea equipos electrónicos y luminarias de bajo consumo

*Aprovecha la iluminación natural durante el día y durante la noche, mantén apagadas aquellas luces que no sean necesarias

*Limita el uso de aire acondicionado, en su lugar opta por abrir ventanas y mantener apagadas luces para evitar la liberación de calor que estas generan

*Realiza la separación de residuos en por lo menos 3 grupos: orgánicos, inorgánicos y valorizables (PET, papel, cartón, aluminio) ya que al separarlos permitimos que estos puedan ser reciclados o reutilizados disminuyendo el consumo de materias primas para la fabricación de nuevos productos, así como el volumen de residuos que deben disponerse en tiraderos

*Controla el consumo de agua potable cerrando las llaves cada vez que no las necesites, por ejemplo, al enjabonar mientras te bañas, lavas las manos, boca o trastes de cocina verificando el buen estado de tus tinacos, tuberías y llaves para prevenir fugas

*Reduce el uso de vehículos y cuando te sea posible opta por llegar a tu destino caminando

*Verifica tu vehículo para asegurar que no emita más contaminantes de lo normal

*Utiliza combustibles de emisiones bajas como el gas natural

*Apaga el calentador de agua una vez que ya no lo utilices

Construye espacios verdes, los árboles y las plantas son una fuente natural de sombra y contribuyen a regular la temperatura de los espacios. Además, favorecen la retención de humedad en el suelo y la recarga de mantos freáticos.